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¿Cuánto cobra una empresa de gestión de alquileres? Comisiones y tarifas reales en 2026

Si tienes un piso en alquiler y estás valorando contratar una empresa que lo gestione, lo primero que te preguntas es: ¿cuánto me va a costar? Es una pregunta razonable. Y la respuesta honesta es que depende, pero no de forma arbitraria: depende de qué servicios incluye cada empresa y qué problemas te evita realmente.

En este artículo te explicamos cómo se estructura habitualmente el precio de la gestión de alquileres, qué hay detrás de cada concepto y por qué no deberías elegir una empresa solo por el porcentaje más bajo.

 

Por qué no todas las empresas cobran lo mismo

El mercado de gestión de alquileres no está estandarizado. Hay empresas que solo te ayudan a encontrar inquilino y hasta ahí llega su servicio. Otras hacen una gestión básica mes a mes. Y otras —como Alquigest— ofrecen una gestión integral que cubre todo el ciclo de vida del alquiler.

El precio que ves en una web puede parecer similar al de otra empresa, pero lo que está incluido puede ser radicalmente distinto. Por eso, antes de comparar porcentajes, hay que entender qué hay dentro de cada uno.

Para simplificarlo, los servicios suelen agruparse en cuatro bloques principales:

  • Comercialización o puesta en alquiler
  • Gestión mensual del alquiler
  • Seguro de impago
  • Servicios extraordinarios

 

Cuánto cuesta cada servicio: desglose real

Concepto Coste habitual Qué incluye
Comercialización 1 mensualidad + IVA Búsqueda de inquilino, revisión de perfil, visitas, contrato de arrendamiento
Gestión mensual ~5% renta/mes + IVA Seguimiento del contrato, control de pagos, atención a propietario e inquilino, gestión de incidencias
Seguro de impago en torno 3% renta anual Cobertura frente a impago del inquilino. Coste fijado por la aseguradora según perfil del inquilino
Servicios extraordinarios Según presupuesto Reparaciones, certificados energéticos, trámites fuera del servicio ordinario

 

A continuación te explicamos en detalle cada uno de estos bloques.

 

1. Comercialización: encontrar al inquilino adecuado

La comercialización es el proceso de poner el piso en el mercado y encontrar un inquilino. Incluye la publicación en portales, la gestión de las visitas, la revisión del perfil del candidato (nóminas, historial, solvencia) y la redacción del contrato de arrendamiento.

El precio habitual en el sector es una mensualidad de renta más IVA, cobrada una sola vez cuando se firma el contrato con el inquilino. Algunas empresas lo cobran al propietario, otras al inquilino, y algunas lo reparten.

¿Qué diferencia a unas empresas de otras en este punto? El nivel de filtrado del inquilino. Una empresa que solo publica el anuncio y te manda interesados no es lo mismo que una que realiza un análisis de solvencia real antes de darte la recomendación.

 

2. Gestión mensual: el servicio que marca la diferencia

Este es el núcleo del servicio y donde más difieren las empresas. Una gestión mensual básica puede limitarse a emitir el recibo y contactarte si hay algún problema. Una gestión integral, en cambio, cubre mucho más:

  • Seguimiento del cobro de la renta y control de pagos
  • Atención directa al inquilino ante cualquier incidencia
  • Coordinación de reparaciones y mantenimiento
  • Revisión periódica de la documentación del contrato
  • Actualizaciones de renta según el IPC
  • Gestión de suministros si hay cambio de inquilino
  • Acompañamiento al propietario durante toda la vida del contrato

 

En Alquigest, la gestión mensual integral tiene un coste aproximado del 5% de la renta mensual más IVA. Para una vivienda con una renta de 1.000 €, supone 50 € al mes más IVA: menos de lo que cuesta una avería mal gestionada o un mes de impago sin cobertura.

El propietario que trabaja con una empresa de gestión integral no tiene que hacer ninguna gestión operativa: ni llamadas al inquilino, ni búsqueda de fontaneros, ni dudas sobre si la actualización de la renta es correcta. Todo queda cubierto.

 

3. Seguro de impago: un coste aparte que merece la pena entender

El seguro de impago no forma parte del porcentaje de gestión mensual. Es un producto independiente que contrata el propietario a través de una aseguradora, y que cubre las rentas no pagadas si el inquilino deja de pagar.

Su coste depende de dos factores principales: el perfil de solvencia del inquilino y la aseguradora con la que se contrate. El rango habitual en el mercado está en torno al 3% de la renta anual.

Para una vivienda con 1.000 € de renta mensual (12.000 € anuales), el seguro de impago cuesta entre 360 € y 480 € al año, es decir, entre 30 € y 40 € al mes. Una cifra pequeña comparada con lo que supone un impago sin cobertura: meses sin cobrar, gastos legales, proceso de desahucio.

Las empresas que trabajan habitualmente con aseguradoras pueden acceder a mejores condiciones que un propietario particular, tanto en precio como en cobertura.

 

4. Servicios extraordinarios: lo que va más allá del contrato

Hay gestiones puntuales que no están incluidas en el servicio mensual porque su frecuencia e importe son variables: reparaciones de cierta envergadura, obtención del certificado energético, actuaciones técnicas específicas o trámites administrativos concretos.

En estos casos, la empresa presenta un presupuesto previo antes de actuar. Un buen gestor te explicará con claridad qué está dentro del servicio ordinario y qué no, sin sorpresas en la factura.

¿Cuánto cobra una empresa de gestión de alquileres? Comisiones y tarifas en 2026

El error más habitual: comparar solo el porcentaje

Muchos propietarios comparan empresas de gestión buscando la que cobra menos. Es comprensible, pero puede salir caro. Una empresa que cobra un 3% mensual pero que no gestiona incidencias, no filtra al inquilino con rigor y no tiene cobertura de impago, puede acabar costando mucho más que una que cobra un 5% con servicio completo.

La pregunta no es cuánto cobra la empresa. La pregunta es qué problemas te evita:

  • ¿Gestionan las incidencias o te llaman a ti cada vez que hay una avería?
  • ¿Filtran al inquilino con análisis de solvencia o solo con una mirada rápida?
  • ¿Tienen acceso a seguros de impago con condiciones competitivas?
  • ¿Te acompañan si hay que resolver un conflicto con el inquilino?
  • ¿Se encargan de la actualización de la renta sin que tengas que pedirlo?

 

Un propietario que delega la gestión de su piso en una empresa seria no debería tener que preocuparse por nada relacionado con ese piso. Si tienes que estar pendiente, es que el servicio no es tan completo como te vendieron.

 

¿Cuánto cuesta en total? Un ejemplo real

Para que los números sean concretos, veamos un caso típico: una vivienda en Madrid con una renta de 1.000 € al mes.

Concepto Pago único Coste mensual
Comercialización (1 mensualidad + IVA) 1.210 €
Gestión mensual integral (5% + IVA) 60,50 €
Seguro de impago (3,5% renta anual, aprox.) ~35 €
Coste mensual total (gestión + seguro) ~95,50 €

 

 

Sobre una renta de 1.000 €, el coste mensual de una gestión integral más seguro de impago supone aproximadamente un 9,5% de la renta. A cambio, el propietario tiene cubiertos los impagos, no atiende incidencias, no busca a los reparadores, no redacta notificaciones y no tiene que revisar si la actualización del IPC es correcta. Para muchos propietarios, ese 9,5% es la diferencia entre tener un piso que da problemas y tener un piso que da dinero.

 

¿Cuándo tiene sentido contratar una gestión integral?

No hay una respuesta única, pero hay perfiles de propietario para los que la gestión integral tiene más sentido:

  • Propietarios con más de un inmueble en alquiler. La carga operativa se multiplica con cada piso. Sin gestión profesional, acabas dedicando horas semanales a algo que debería ser pasivo.
  • Propietarios que no viven en la misma ciudad que el piso. Gestionar incidencias a distancia es complicado. Una empresa local con red de proveedores resuelve lo que tú no podrías resolver sin desplazarte.
  • Propietarios que han tenido malas experiencias previas. Un impago, un inquilino conflictivo o una reparación mal gestionada cambia la perspectiva sobre lo que vale un servicio profesional.
  • Propietarios que no quieren involucrarse en el día a día. El alquiler debería ser una fuente de ingresos, no un segundo trabajo. Si cada llamada del inquilino te interrumpe, algo no está bien estructurado.

 

Qué preguntar antes de contratar una empresa de gestión

Antes de firmar con cualquier empresa, estas son las preguntas que deberías hacer:

  • ¿Qué incluye exactamente el porcentaje mensual? ¿Hay servicios que se cobran aparte?
  • ¿Cómo gestionáis las incidencias? ¿Tenéis red de proveedores propia?
  • ¿Cómo es el proceso de selección del inquilino? ¿Hacéis análisis de solvencia?
  • ¿Trabajáis con seguros de impago? ¿Con qué aseguradoras?
  • ¿Cómo me comunicáis los pagos y el estado del contrato?
  • ¿Qué pasa si el inquilino deja de pagar y no tengo seguro contratado?
  • ¿Qué pasa al final del contrato? ¿Gestionáis la salida del inquilino y la revisión del estado del piso?

 

Una empresa seria responde a todo esto con claridad y por escrito. Si hay evasivas o respuestas vagas, es una señal.

 

Conclusión: el precio es importante, pero lo que importa es lo que evitas

El coste de una empresa de gestión de alquileres varía según el tipo de servicio que ofrece. Una comercialización puntual, una gestión mensual básica o una gestión integral tienen precios distintos porque implican compromisos distintos.

Lo que debería guiar tu decisión no es el porcentaje más bajo, sino cuánto vale para ti no tener que gestionar incidencias, no arriesgarte a impagos sin cobertura, no buscar reparadores a las once de la noche y no revisar si el contrato está actualizado.

Cuando lo calculas así, el coste de una buena gestión deja de parecer un gasto y empieza a parecer lo que es: una inversión para que tu piso funcione solo.

 

 

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